miércoles, 31 de agosto de 2016
DERROTA
Apareces, sin previo aviso. A tirar por tierra mis planes.
A llenar mi cabeza de fantasmas, de dudas, de temores.
Campas, a tus anchas , por mi memoria para enturbiar mis recuerdos mas sagrados.
Para mancharlos con un tinte de regusto amargo.
Me arrastras a ese rincón del castigo.
Condenándome a pensar, a analizar.
Cada frase, cada detalle, cada escena.
Como un actor de tercera en un teatro sin público.
Y cuando consigues acabar con mi cordura...me dejas vacía, los huesos secos y frágiles.
Desnuda ante la gente. Sin apenas un trapo con que cubrirme.
Asi es tu paso por mi vida...odiosa e inoportuna derrota...
lunes, 15 de agosto de 2016
SURCOS
Siempre te lo dije,
Cuánto odio esos espacios vacios.
Los surcos que dejan los culos de los vasos en la barra de los bares.
El asqueroso hedor del tabaco de los ceniceros.
La podredumbre que desprenden, aún en mi boca todos esos besos prestados, de sobra, de limosna que me regalabas.
Como quien contenta a un crio.
Siento vergüenza de mi misma por haberlos aceptado.
Está, siempre, en mi cabeza sermoneándome esa voz interior:
¿En qué coño estabas pensando?
Y no hay respuesta, ni excusa.
Fué imperdonable mi comportamiento.
Inaceptables mis argumentos.
A veces me sorprendo de mi debilidad.
Y me maldigo por echarte, aún, de menos.
Cuánto odio esos espacios vacios.
Los surcos que dejan los culos de los vasos en la barra de los bares.
El asqueroso hedor del tabaco de los ceniceros.
La podredumbre que desprenden, aún en mi boca todos esos besos prestados, de sobra, de limosna que me regalabas.
Como quien contenta a un crio.
Siento vergüenza de mi misma por haberlos aceptado.
Está, siempre, en mi cabeza sermoneándome esa voz interior:
¿En qué coño estabas pensando?
Y no hay respuesta, ni excusa.
Fué imperdonable mi comportamiento.
Inaceptables mis argumentos.
A veces me sorprendo de mi debilidad.
Y me maldigo por echarte, aún, de menos.
domingo, 14 de agosto de 2016
MO CHUISLE (Mi sangre)
Sabes que es duro soportarlo.
Solo importa tu abrazo.
Ese que, agazapado, espera en lo mas profundo de mi corazón.
Escondido, suplicando que lo encuentres.
Que no lo dejes marchar.
Antes de que amanezca,
antes de que me pierda
entre todas esas sombras que pululan a la luz del dia.
Sintiendo que no soy yo,
que no pertenezco a este lugar.
Y a ningún otro lugar donde no estes tú.
Aunque, de sobras, se que no es recíproco.
Nunca lo será.
Y mi corazón lo sabe.
Aún así no le importa.
Él lo entiende, lo comprende...
Lo acepta...
(Virginia Martín)
Solo importa tu abrazo.
Ese que, agazapado, espera en lo mas profundo de mi corazón.
Escondido, suplicando que lo encuentres.
Que no lo dejes marchar.
Antes de que amanezca,
antes de que me pierda
entre todas esas sombras que pululan a la luz del dia.
Sintiendo que no soy yo,
que no pertenezco a este lugar.
Y a ningún otro lugar donde no estes tú.
Aunque, de sobras, se que no es recíproco.
Nunca lo será.
Y mi corazón lo sabe.
Aún así no le importa.
Él lo entiende, lo comprende...
Lo acepta...
(Virginia Martín)
sábado, 6 de agosto de 2016
HUELLAS
Me faltó ese último beso de despedida.
Con toda esa generosidad que nos enseñastes.
Me quedaste a deber esa ocasión fortuita.
Ese abrazo inagotable en el tiempo.
Permanecerá en mi memoria hasta que se desgaste.
Hasta que no me queden fuerzas y
mis viejas manos te busquen a tientas en la oscuridad.
Las heredé, lo sé, su rechonchez y torpeza.
La espontaneidad de tus palabras.
Las curvas generosas de tus pechos y caderas.
Y el amor desbordado, atolondrado y torpe,
pero no por ello menospreciado.
Mis pies se deslizan por los surcos
que dejaste tras de ti. Tras los que amastes.
Heredé tu cabezonería y cada vez que mis ojos me encuentran en el espejo
me guiñas, picarona, el ojo desde el otro lado.
Yo que renegaba de tus consejos, ahora los anhelo.
Eso te pasa por orgullosa, te oigo repetir,
como si estuvieras aqui mismo...
ahora, a mi lado.
No importa. Tu siempre me buscas y me encuentras.
Cada noche, ella y yo. Las hijas que paristes,
que acunastes, que guiastes. Ella y yo.
Siempre juntitas mami, no te fallaré.
Hasta dentro de un ratito, espérame, déjame verlo hecho un hombre.
Huellas...
miércoles, 3 de agosto de 2016
FUGAZ
Lejos, en ese punto del infinito,
todo se ve mas distante, distinto.
Lejos, en ese punto del horizonte, nada te toca, nada te duele.
Lejos, al otro lado del mar,
todo es perfecto como está.
Así que mejor no lo estropeemos con convencionalismos.
Eso sobra entre nosotros.
Se, por experiencia, que la realidad acaba por estropearlo todo.
Odio esas bofetadas de verdad.
(Virginia Martín)
todo se ve mas distante, distinto.
Lejos, en ese punto del horizonte, nada te toca, nada te duele.
Lejos, al otro lado del mar,
todo es perfecto como está.
Así que mejor no lo estropeemos con convencionalismos.
Eso sobra entre nosotros.
Se, por experiencia, que la realidad acaba por estropearlo todo.
Odio esas bofetadas de verdad.
(Virginia Martín)
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