lunes, 17 de octubre de 2016

RECAPITULACIÓN


"- Que te falte el aire, pero de felicidad. Que se te erice la piel, pero no de miedo, sino de emoción. Que la boca se te seque porque tengas sed del otro. Que las noches sean eternas pero no de insomnio, sino de soñar despierto. Que en cada beso, en cada caricia entregues una parte de ti y que te sea devuelto triplicada, pero no por exigencia, sino por generosidad. Todo eso te deseo, en este preciso instante, en el que me has roto el corazón y te veo partir con mi alma. Todo eso te deseo, pero que  no vuelvas nunca... nunca a sentir lo mismo que yo te hice sentir. Nunca más, nunca más...
Se alejó lentamente, sin apartar la vista de él. Memorizó cada uno de sus rasgos, cada marca de su piel. Quería ese recuerdo latente, doloroso. Le lanzó un beso al aire. Cerró los ojos, aún llenos de lágrimas, y cerró la puerta tras de sí. Atras quedaron todas sus cosas, todos sus sueños... y al instante le oyó decir suavememte:
- Lo siento...
 Ella gritó: - Yo no...

jueves, 13 de octubre de 2016

EPÍLOGO


Y todo ocurrió, lenta y agónicamente.
Hubo un momento en el que tus besos
se volvieron amargos como la hiel.
Tu boca un afilado cuchillo hiriente
que usabas para sangrarme con tus palabras.
La magia se evaporó de tus manos y fue entonces,
que mi sexo no se estremecia entre tus dedos.
Todo rastro de ti por mi cuerpo,
el viento se encargó de esparcirlo.
Y la lluvia anegó tu olor hasta dentro de mis entrañas.
Cicatrizando, así, mis heridas.
Ahora ya sólo vagas en mi memoria furtiva,
en momentos de ebriedad, a bofetadas,
cuando la lucidez del alcohol me devuelve a la realidad...
que la magia sea acabó tal como vino...