sábado, 14 de octubre de 2017
ACTO DE AMOR
"No la podrás cambiar.
Ni lo intentes.
Acéptala tal cual es.
Porque es lo que te atrajo de ella
No quieras dominarla,
Ni pretender ser su dueño.
No es una cosa, es un ser lleno de vida,
energía y pasión.
No pretendas acallar su tormenta,
ni su voz apagar.
Acepta esa sabiduría y
toma lo que necesites.
Pero si no la amas,
si no puedes darle lo que ella necesita,
si no es la mujer que creías que era...
Déjala marchar, no le mientas,
no seas egoista.
Se franco, aunque duela.
Conviértelo en un acto de amor.
Porque mantenerla a tu lado,
por comodidad y egoismo,
no es mas que un acto
cobarde y rastrero.
Por mucho que quieras
llamarlo amor".
(Virginia Martín)
domingo, 4 de junio de 2017
DESEOS
Está en el rojo incendiario del carmín reseco de mis labios a las 5 de la mañana.
En ese sabor a cerveza negra y tabaco de tu lengua cuando me comes la boca.
Son mis bragas tiradas sobre el cuero del asiento trasero de tu Mustang del 67.
En tu forma de desnudarme con los faros de tus ojos.
Está en ti, está en mi, está en nosotros.
Está en un mundo de posibilidades,
en las certezas, en los sueños.
Está en todas las cosas que están por venir.
Porque su influjo lo inunda todo.
Y la noche sólo acaba de comenzar.
Imagina lo que sucederá cuando sea medianoche.
¿Qué apostamos?"
(Virginia Martín)
sábado, 27 de mayo de 2017
VIENTOS DEL NORTE
"Si se instala en tus pensamientos la melancolía
podría fragmentarse esa ínfima poca cordura
que te queda para seguir adelante.
Si se rompe el fino hilo conductor de la certeza de estar vivo,
de respirar a bocanadas saboreando los instantes,
dependerás por siempre, de la frescura revitalizante
de los vientos del norte que soplan al alba.
Para así apaciguar tus atormentados sentimientos.
Esos que te dicen que sólo existes ahora,
en este momento.
Que ya no está el que fuistes,
que ya no están los que fueron.
Que no existiras más que en la memoria
de aquellos que el destino puso en tu camino,
por unos instantes,
para demostrarte lo hermoso que fue,
una vez, estar vivo."
(Virginia Martín)
SUPERVIVENTE
Siempre había una solución oportuna entre los escombros y la mugre.
Dibujaba un sol, con mondas de naranjas, cuando se sentía triste.
Invadía el felpudo del vecino, con barcos hechos con papel de los caramelos,
cuando le desquiciaban las injusticias.
Resolvía los problemas laborales con una buena traca de latas ensartadas en un hilo.
Y cuando los problemas monetarios le robaban el sueño,
fabricaba castillos en el aire con palillos de dientes.
Su familia lo tomaba por loco, él se veía como un visionario.
Y fue así, como sobrevivió,
cada vez que la mierda le llegó hasta el cuello...
miércoles, 24 de mayo de 2017
SIN RETORNO
Ya me doy por vencida, si te digo que no me atrapa tu mirada perdida.
Me basta, a veces, contemplar tus silencios para interpretar tus dudas.
Ya no me pierdo entre razones y acepto tus deseos a pesar del rechazo.
No evito perderme de regreso a casa,
porque aunque conozco el camino de memoria, te desconozco a ti.
Ya no lucho con los gigantes de tu cabecita,
porque es una batalla perdida y me he ido quedando sin armas por el camino.
Ya no muero por tus huesos,
porque ya morí y regresé, para no volver.
Ya empecé a vagar sin rumbo,
porque no se tiene nada que perder,
cuando lo has perdido todo.
(Virginia Martín)
RENEGADA
Mi locura se encontraba huerfana de compañeros.
Decidió esconderse entre mis faldas
y pasear durante mis delirios de alcohol y lujuria.
Entonces, desinquieta, abría las puertas sin permiso
y desordenaba mi ordenada existencia arrasando todo a su paso.
Decidí que era mejor dejarla salir de cuando en cuando.
No fuera que tanta contención la hiciera incontrolable.
Pero me desobedece,la desgraciada.
Se escapa reptando por las barras de los bares.
Se ha vuelto deslenguada y descarada.
Ya temo que, cualquier noche, me abandone y ya no vuelva.
Si un dia ocurriese y la encuentran, diganle que regrese.
Que la quiero a pesar de sus excesos.
Que ya no podría vivir sin ella.
Que no volveré a renegarla
aunque me granjee enemigos con su aplastante sinceridad.
Que quiero volver a sentirme viva...
que vuelva.
domingo, 21 de mayo de 2017
PUNTO FINAL
Limpia de tu boca el resto de tus miserias.
Deshazte de esa sonrisa burlona.
Esta carta no es una muestra de cortesia.
Esta carta es un punto y final.
Aqui se acabó el tango.
Tu baile agarrao se acabó conmigo.
Siempre tuve, sin saberlo ignorante de mi,
alas suficientes para volar.
No te apenes que esto
no tenga futuro.
Apenate por lo que dejas atras, por lo que dejas marchar.
Esta carta que sabe a arrepentimientos,
llena de honores y bonitos discursos.
No viene a regalarte los oidos.
Total siempre fuistes duro de escuchar
Esto no es una visita turistica,
en la próxima parada me bajo.
Sin ticket de vuelta, ya no regreso.
Esta parada no es mas que un punto y final.
jueves, 16 de marzo de 2017
INSTANTES
Y finalmente decidí hacerlo.
Comencé a hacer recuento de cada cosa con todos los dedos de mis manos.
No podría contar los instantes que he vivido.
Contar los miedos,
los misterios,
las llamadas,
las miradas.
Contar la memoria
Y toda mis historias.
Contar las ausencias
Y las falsas apariencias.
Contar todos esos solitarios llantos.
Las canciones que he podido cantar en alto.
Contar tus pequeños dedos,
Y todas esas veces en las que te velaba en sueños.
Contar los retazos de amor,
Las veces que escuché "te amo"
y los cientos de momentos en que me rompieron el corazón.
Contar a esas personas que jamás tendré, o que jamás volveré a ver,
a tocar,
a oler.
Contarte cuantas veces te extraño
aunque sepa que me hace daño.
Contar contigo con el paso de los años.
Seguir contando con todos esos instantes
que aún me quedan por vivir.
(Virginia Martín)
Comencé a hacer recuento de cada cosa con todos los dedos de mis manos.
No podría contar los instantes que he vivido.
Contar los miedos,
los misterios,
las llamadas,
las miradas.
Contar la memoria
Y toda mis historias.
Contar las ausencias
Y las falsas apariencias.
Contar todos esos solitarios llantos.
Las canciones que he podido cantar en alto.
Contar tus pequeños dedos,
Y todas esas veces en las que te velaba en sueños.
Contar los retazos de amor,
Las veces que escuché "te amo"
y los cientos de momentos en que me rompieron el corazón.
Contar a esas personas que jamás tendré, o que jamás volveré a ver,
a tocar,
a oler.
Contarte cuantas veces te extraño
aunque sepa que me hace daño.
Contar contigo con el paso de los años.
Seguir contando con todos esos instantes
que aún me quedan por vivir.
(Virginia Martín)
EL LOBO Y LA LUNA
Y así ocurría durante las noches de luna llena, cuando el aire se viciaba del aroma que desprendían las hojas de los árboles.
Cuando el viento susurraba entre silbidos cánticos ancestrales.
Cuando su corazón palpitante anhelaba la llamada de lo salvaje.
Ella, la luna, se mecía, picarona, entre las nubes embaucándolo con su poderoso embrujo.
Sabedora de su poder lo llamaba encumbrada en la cima de la montaña.
Fuerte y deslumbrante.
No podía resistirse y la llamaba, insistente, para regresar a sus brazos.
Para volver a la raiz del universo y fundirse el uno junto al otro.
Pero nunca cumplía su promesa y una y otra vez ella le engañaba.
Y una y otra vez él la creía. Con fervor enfermizo. Ese que sabes que no te será correspondido pero que te completa.
Que te hace sentir vivo.
Y así bailan eternamente, el lobo y su amada la luna.
Con el sueño efímero de algún día hallarse en los brazos el uno del otro.
Mientras tanto... No dejes de soñar conmigo mi dulce lobo.
(Virginia Martín)
Cuando el viento susurraba entre silbidos cánticos ancestrales.
Cuando su corazón palpitante anhelaba la llamada de lo salvaje.
Ella, la luna, se mecía, picarona, entre las nubes embaucándolo con su poderoso embrujo.
Sabedora de su poder lo llamaba encumbrada en la cima de la montaña.
Fuerte y deslumbrante.
No podía resistirse y la llamaba, insistente, para regresar a sus brazos.
Para volver a la raiz del universo y fundirse el uno junto al otro.
Pero nunca cumplía su promesa y una y otra vez ella le engañaba.
Y una y otra vez él la creía. Con fervor enfermizo. Ese que sabes que no te será correspondido pero que te completa.
Que te hace sentir vivo.
Y así bailan eternamente, el lobo y su amada la luna.
Con el sueño efímero de algún día hallarse en los brazos el uno del otro.
Mientras tanto... No dejes de soñar conmigo mi dulce lobo.
(Virginia Martín)
miércoles, 4 de enero de 2017
PREMONICIÓN
Ya no cubre el agua del mar
mis tobillos mientras oteo el horizonte.
A veces me parece distinguir tu silueta
de pie, sobre el barco, surcando el mar tranquilo y sereno.
A penas sopla algo de brisa que acaricia
mis canos cabellos.
Debí parecerte una idiota haciéndote tantas
promesas que, de sobra sabíamos, nunca,
iba a poder cumplir.
Aún siento ese nudo en la garganta al tratar de despedirme sin soltar una lágrima.
Siempre estuvistes seguro de tu destino.
Siempre supistes que nunca volverías.
Por eso no te girastes cuando te alejabas.
Por eso dejaste que gritara que te quería, dándome, como respuesta, tu silencio.
Ese fue el motivo por el que me permitiste
hacer lo que se me antojara los días previos.
Recuerdo, a ratos, descubrirte mirándome divertido y embelesado, como si volviera a ser joven y bonita, como la época en que nos conocimos.
Multiplicastes, en aquel tiempo, las caricias y los besos.
Los abrazos desnudos, tus jadeos,
sudoroso y rendido enredado en mi cuerpo.
Es como si te burlaras del destino.
Como si te burlaras de mi.
Ya no pertenezco a este lugar.
Ya no es esta mi playa, mi refugio.
Ahora es el camposanto al que vengo
a ver como descansan tus restos.
Ya no cubre el agua del mar la piel y los
huesos, lo que queda de este cuerpo.
mis tobillos mientras oteo el horizonte.
A veces me parece distinguir tu silueta
de pie, sobre el barco, surcando el mar tranquilo y sereno.
A penas sopla algo de brisa que acaricia
mis canos cabellos.
Debí parecerte una idiota haciéndote tantas
promesas que, de sobra sabíamos, nunca,
iba a poder cumplir.
Aún siento ese nudo en la garganta al tratar de despedirme sin soltar una lágrima.
Siempre estuvistes seguro de tu destino.
Siempre supistes que nunca volverías.
Por eso no te girastes cuando te alejabas.
Por eso dejaste que gritara que te quería, dándome, como respuesta, tu silencio.
Ese fue el motivo por el que me permitiste
hacer lo que se me antojara los días previos.
Recuerdo, a ratos, descubrirte mirándome divertido y embelesado, como si volviera a ser joven y bonita, como la época en que nos conocimos.
Multiplicastes, en aquel tiempo, las caricias y los besos.
Los abrazos desnudos, tus jadeos,
sudoroso y rendido enredado en mi cuerpo.
Es como si te burlaras del destino.
Como si te burlaras de mi.
Ya no pertenezco a este lugar.
Ya no es esta mi playa, mi refugio.
Ahora es el camposanto al que vengo
a ver como descansan tus restos.
Ya no cubre el agua del mar la piel y los
huesos, lo que queda de este cuerpo.
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