jueves, 19 de abril de 2018

MI SOL




Nadie sabe, nadie sabe lo que hago por ti. 
Nadie tiene idea de lo que sacrifico cada día por ti. 
Que es por ti que sigo con las raíces bien enterradas en tierra. 
Para ser el arbol al que aferrarte cuando te azote la tormenta. 
Para  ser la montaña que escalar cuando tu mundo se inunde. 
Para darte el fruto que te alimente.
Pero espero que un día, me dejes marchar. 
No podré permanecer a tu lado, materializada, para siempre. 
Sin embargo te acompañaré en tu mente y en tu corazón,

en la sangre que fluye por tus venas.
En algunos de tus gestos.
Estaré tras esos ojos que te miran en el espejo. 

Y espero, que si un día cometo errores, 
y te hago daño, sepas perdonarme.
Todo lo que hago, todo lo que me mueve en este mundo es amor.
En todas las manisfestaciones.
Hasta el amor propio.
Así que disculpame si en alguna ocasión me comporto de manera egoista.
Porque si no lo hago, entonces no estarías orgulloso de la madre que soy.
Te dejaré, a cambio, 

que pintes todo mi mundo del color del sol.
De amarillo brillante. 

Uno de tus colores favoritos.
Tuya, siempre. Mamá.
Para Oliver.

(Virginia Martín)
MI SOL