jueves, 10 de septiembre de 2020

PRIMER ACTO


"Me sobran razones.
Me sobra el espacio entre los silencios.
Me agota el agónico tictac del paso de las horas.
Porque ya se la respuesta.
Conozco las razones.
Yo he vivido esto antes,
en tus brazos.
Una vez y otra atrapada en la enmarañada red que,
sigilosamente,
tejes a mi alrededor.
Manteniéndome entretenida, distraida... Vulnerable.
Pero ya sé como acabara todo esto.
No quiero seguir siendo la víctima en esta trama, semitrágica,
y acabar con un puñal,
atravesado en el pecho,
antes de que caiga el telón.
No voy a cambiar el final.
Tan sólo improvisaré mis frases del guión.
No quiero ser la heroína o la villana.
Sólo me pido el papel del apuntador.
Fin."
(Virginia Martín)

lunes, 18 de mayo de 2020

SALVAJE


Solías correr detrás de los coches
y lanzarles piedras.
Esquivando a los perros de los vecinos.
Con las rodillas peladas y el pelo enmarañado
escalabas las ramas de los arboles
para salvar los gatos del barrio.
Con el corazón palpitando,
a punto de escaparseme por la boca,
te veía doblar la esquina de mi calle.
 Soñaba despierta, ilusa de mi,
con que tu mirada se cruzara con la mía.
Y sintieras un flechazo.
Tenía catorce años,
pero aún recuerdo la oscuridad
del portal de mi casa.
Aún recuerdo el sabor de tu boca.
Como el calor de tus manos, sobre mis pechos,
atravesaba mi camiseta.
La adrenalina disparada por miedo a ser descubiertos.
Tu saliva resbalando por mi cuello.
La danza de los cuerpos.
Regresaste una y otra vez.
Pero nunca te quedaste.
No hubo promesas.
No hubo flechazo.
Hoy leí tu nombre en la esquela del periódico.
No hubo lágrimas.
Sólo el sabor de tus besos.
Solo mi corazón palpitando.
(Virginia Martin)


salvaje 


lunes, 11 de mayo de 2020

EPÍLOGO





"Saboteando al insomnio una noche de sábado.
Mezclando pólvora y alcohol.
Mendigando tus lágrimas,que aún saben a veneno.
Destripando el final de un libro que apenas comienza.
Leyendo las esquelas buscando tu nombre.
Por el sucio vicio de olvidarte.
Rompiendo los espejos para borrar la imagen que me devuelve.
Para olvidar las bofetadas de realidad.
Esa que me escupe tu memoria.
Despectivamente sobrevalorada.
Asquerosamente venerada.
Anheladamente archivada.
Esa soy yo.
Deseando los instantes previos al alba.
Ese domingo tedioso y embustero, que me miente piadosamente.
Como una madre antes de dejar este mundo. Cuando te promete que nadie volverá a hacerte daño.
Esparciendo las cenizas del duelo que sembrarás con los vientos del este.
Se aproxima un lunes tormentoso.
Para entonces serás solo un recuerdo"
( Virginia Martín)