jueves, 15 de septiembre de 2022

LO EFÍMERO DE LO ETÉREO

 


LO EFÍMERO DE LO ETÉREO

"Fingías tener amnesia para no mostrar que te gustaba tenerle cerca.

Procurabas no coincidir con él no fuera que se te notara en la cara 

el cuelgue estúpido que tenías por aquel pibe.

Tú que odiabas las novelas románticas

te comportabas como la absurda de alguna de sus protagonistas.

En la larga lista de desagravios te ponías en lo más alto.

No te tolerabas ni un solo fallo.

Solías fingir que eras un ser

etéreo y delicado.

Pero te delataban las arrugas en el vestido. 

Los churretones en el maquillaje. 

Tus torpes andares.

No descubriste, hasta que ya fue demasiado tarde,

que sus ojos se habían posado en ti

cuando tropezabas al caminar.

Cuando te apasionabas con las injusticias.

Cuando llorabas recordando batallas navales.

Cuando, borracha y desvergonzada, recitabas a Bukowski.

No creías, que lo que aquel hombre buscaba en ti, 

no era un ángel que lo salvara. 

Sino una mujer de verdad, de carne y hueso, 

que lo despertara".

(Virginia Martín)


LA ASESINA

 

LA  ASESINA

"Fría como la mirada turbia de un asesino en serie.
Me querías descarnada, sin sentimientos.
Quirúrgica y perfectamente pulcra de afectos.
Así sería más fácil cortar todo contacto
después de vaciar mi nevera y mi corazón.
Me preferías dura y brutalmente sincera.
Con la verdad medida y milimétricamente contada.
Una ejecutora voluntariosa de tus deseos.
Sin esperar nada a cambio.
Sin artificios ni adornos que te enamoraran.
Así sería más fácil cortar por lo sano.
Abrir en canal y dejar que me desangrara
con una estúpida sonrisa pintada en mi cara.
Con eso contabas.
Decías que lo hacías por mi bien,
pero en el fondo, los dos sabíamos,
que tan sólo era fachada.
Entonces, ¿a qué viene ahora este drama?"
(Virginia Martin)

ZAPATOS

 

ZAPATOS
La vida era algo más que ceñirse a la horma de tus zapatos.
A encerrar tu libertad entre capas de cuero.
Era algo más que dejar que la inercia de tus pisadas te llevara a lugares
a los que no te apetecía ir.

Porque era lo que se esperaba de ti.
La vida comienza en la base de lo que pisas pero se adentra pantorrillas arriba.
Te alza a la cumbre donde se posan tus cabellos.

Justo donde habitan todos esos sueños que te quedan por cumplir.
Al fin y al cabo tus pies son el instrumento más certero de acabar 
donde tu mente y el tamaño de tus sueños deseen.

Ya sean desnudos o con tus sandalias favoritas.
Tus pies son la brújula que tu corazón precisa.
(Virginia Martín)

EL DESPERTAR

 


EL DESPERTAR
"No nos veréis venir.
No vendremos volando sobre escobas. Ni surcando el cielo bajo la noche oscura.
Ni oiréis el maullido de los gatos anunciar nuestra llegada.
Llevamos tiempo aquí. Agazapadas. Leyendo libros prohibidos. Rompiendo sigilosamente las reglas. Hechizando vuestras comidas, vuestras camas, vuestras almas.
Moviéndonos entre susurros.
Con ese lenguaje ancestral.
Entre hermanas.
No nos oiréis llegar porque hace tiempo que llegamos para quedarnos.
No os dará tiempo a despertar.
Sólo sois un invento en nuestros sueños.
Y dejaréis de existir en cuanto despertemos.
Dulces sueños, queridos verdugos."
(Virginia Martín)

LA TRISTEZA


LA TRISTEZA

"No se puede erradicar la tristeza.

Se presenta sin avisar, como algunos invitados en una boda.

Se instala en primera fila, llamando tu atención, escandalosamente,

para que no olvides su presencia.

Viene, con sus mejores galas, a hacerte sentir diminuta e insignificante.

Tú con ese corazón, maltrecho y compungido, la dejas pasar.

Como esas visitas inesperadas que se dedican a criticar tu casa,

tu comida o tu aspecto.

Cada Navidad viene a recordarte que ellos ya no están,

que ya no hay más "hasta mañana" con un beso y un largo abrazo.

No hay más llamadas para pedir consejos o

que te recuerden aquella receta de la familia.

Ya no está aquella que te enjuagaba las lágrimas,

que te agarraba de la mano, o te tapaba con la manta antes de dormir.

Así es la tristeza.

Déjala pasar porque cuanto más la evites más devastadora será su presencia.

Pero aprende a ponerle límites e invítala a marchar,

no sea que se ponga demasiado cómoda.

Hasta el rio más caudaloso corre riesgo de sequía si a cada rato se desborda".

(Virginia Martín)

AUSENCIA DE MEMORIA

 



AUSENCIA DE MEMORIA

A veces te busco.
Bajo la manta.
Busco acurrucarme,
sentir tu calor rodeándome.
A veces se me olvida que no estas
que quizás me observes desde la distancia.
Con los prismáticos de la indiferencia.
Como que ya no te importo.
A veces me rebelo y me descubro.
Buscando los rayos de sol que se cuelan
por mi ventana. Y me siento en paz.
Y se desvanece tu recuerdo.
Como una niebla que se disipa en mitad de la oscuridad.
Y aparezco al otro lado
Limpia y serena.
Con mi vestido blanco.
Descalza, sintiendo el frescor de la hierba bajo mis pies.
Y entonces se me olvida que no estas.
Pero ya no me importa.
Porque sigo yo.
Y con eso me sobra.
Gracias por tu ausencia.
Gracias por el silencio.
Gracias.
Virginia Martin