Cuatro puntos cardinales,
La distancia de los cuerpos.
Un cruce de caminos.
Un querer deshacerse de los miedos.
Una locura, un pensamiento efímero.
Desatar la lengua en un recuerdo.
Para llegar al borde de la comisura
de tus labios, agotados, en un suspiro.
Muriendo en un último aliento.
Estallando en un orgasmo intenso...
Cuatro puntos cardinales
Y el reguero que dejaron, a su paso,
todos sus besos...
lunes, 14 de noviembre de 2016
viernes, 4 de noviembre de 2016
LA FOTO BORRADA
Así acabé... Borrada de la foto. Tachada de la lista de prioridades. Desnuda en argumentos. Enterrada entre las paredes de su memoria.
Apilada como viejos tomos de enciclopedias anticuadas y obsoletas.
Hecha andrajos como el amarillento vestido de la abuela el día de su boda.
En la pátina desechable de los negativos de la foto de familia.
Asi acabé...
Y así estoy ahora:
Limpia de prejuicios, clara en mis convicciones.
Segura de mis razones. Con puertas abiertas a ambos lados de las salidas de emergencia.
Desprovista de sobrecargas.
Aceptando mi papel en esta otra película donde aqui, la protagonista soy yo.
lunes, 17 de octubre de 2016
RECAPITULACIÓN
"- Que te falte el aire, pero de felicidad. Que se te erice la piel, pero no de miedo, sino de emoción. Que la boca se te seque porque tengas sed del otro. Que las noches sean eternas pero no de insomnio, sino de soñar despierto. Que en cada beso, en cada caricia entregues una parte de ti y que te sea devuelto triplicada, pero no por exigencia, sino por generosidad. Todo eso te deseo, en este preciso instante, en el que me has roto el corazón y te veo partir con mi alma. Todo eso te deseo, pero que no vuelvas nunca... nunca a sentir lo mismo que yo te hice sentir. Nunca más, nunca más...
Se alejó lentamente, sin apartar la vista de él. Memorizó cada uno de sus rasgos, cada marca de su piel. Quería ese recuerdo latente, doloroso. Le lanzó un beso al aire. Cerró los ojos, aún llenos de lágrimas, y cerró la puerta tras de sí. Atras quedaron todas sus cosas, todos sus sueños... y al instante le oyó decir suavememte:
- Lo siento...
Ella gritó: - Yo no...
jueves, 13 de octubre de 2016
EPÍLOGO
Y todo ocurrió, lenta y agónicamente.
Hubo un momento en el que tus besos
se volvieron amargos como la hiel.
Tu boca un afilado cuchillo hiriente
que usabas para sangrarme con tus palabras.
La magia se evaporó de tus manos y fue entonces,
que mi sexo no se estremecia entre tus dedos.
Todo rastro de ti por mi cuerpo,
el viento se encargó de esparcirlo.
Y la lluvia anegó tu olor hasta dentro de mis entrañas.
Cicatrizando, así, mis heridas.
Ahora ya sólo vagas en mi memoria furtiva,
en momentos de ebriedad, a bofetadas,
cuando la lucidez del alcohol me devuelve a la realidad...
que la magia sea acabó tal como vino...
sábado, 24 de septiembre de 2016
DESOLACION
"Si permanezco en silencio,
si mantengo los ojos cerrados...pasará.
Si ando de puntillas,
si contengo la respiración..
seguirá de largo, no me alcanzará-
Podre sobrevivir si no dejo que me encuentre.
Si no permito que asole mi corazón,
si cierro todas las puertas y
permanezco a oscuras, en la penumbra.
Pasará de largo, no se enraizará.
No hará un agujero oscuro y profundo
en mitad de mi pecho.
Si lo dejo acercarse y tocarme
todo acabará,
no encontraré la salida del laberinto.
Me atrapará como un monstruoso minotauro...
será demasiado tarde.
Entonces, jamás podré salvarme.
No debo permitir que me asole...
la desolación.
Así que permaneceré aqui en el limbo.
Con la absurda certeza de que me buscarás,
que me echarás de menos un segundo.
Por un instante tu corazón me añorará.
Y podré abandonarme en tus brazos.
Aunque sólo sea un sueño.
Un sueño imposible.
No me despiertes, no permitas que despierte.
te lo ruego"
(Virginia Martin)
lunes, 19 de septiembre de 2016
THE WATCHER
![]() |
| (Elliott Erwitt/Magnum Photos) |
Enraizarte en la tierra.
Tus ramas crecieron ligeras y ágiles.
Colándose entre las ramas de los árboles mas mayores.
Descarada, precoz.
Con unos ojos enormes...voraces
y una mirada tan limpia y cristalina...tan pura.
El verdor de tus hojas deslumbraban
como luciernagas en la noche más oscura.
Y el fruto, dulce que brindabas,
alimentaba mi espíritu soñador y romántico.
Y nuestras raices se enredaron, bajo la tierra.
Unidas bajo un mismo cometido:
no permitir jamás que la tierra que estuviese bajo nuestros pies,
al temblar, nos desestabilizara.
Nos hiciera perder el equilibrio.
Y así seguimos.
Soportando leves brisas, fuertes tempestades,
a veces vientos ensordecedores.
Que desnudan nuestras ramas.
Pero luego vuelve la lluvia y reverdecemos.
Florecemos reinventando enrevesadas y divertidas formas.
Armoniosamente enredadas.
Protegiendo al pequeño árbol que crece a nuestros pies.
Que parece indefenso, pero es orgulloso y se eleva lentamente,
pero seguro hacia el cielo.
Con unas ricas raices que alimentamos tú y yo.
Y se que nunca estará sólo.
Ahora lo sé. Más que nunca.
Lo veo en tu savia, en las vetas de tu tronco,
en la armonía de tus ramas.
Aunque yo caiga, él podrá usar tu tronco de guía.
Enredar sus ramas entre las tuyas.
Protegido, querido...amado. Como yo..."
(a mi hermana Victoria )
sábado, 10 de septiembre de 2016
SABOR AMARGO
retorcidos todos esos recuerdos,
sino fuera porque los compartí contigo.
Ya no importan las mentiras, las excusas
ese regusto amargo de la desconfianza.
Siempre me quedarán las palabras,
los deseos, las inquietudes que compartimos.
Sólo deseo recordar el sonido de la música a tope,
el bailar desnuda mientras me mirabas.
Esa guitarra tuya, incisiva,
despertando a los vecinos en la madrugada.
El sabor amargo de tu lengua en mi boca.
El suelo de la cocina cubierto con nuestro sudor.
El subidón tras el orgasmo.
Los cuerpos exhaustos...
Y ahora esto.
Por qué de repente esta fiebre de nostalgia.
La sombra de la duda.
Ese fino hilo que separa la cordura
de la locura de vida que tuve contigo.
Que por un tiempo estuvo bien.
Pero se nos desgastó demasiado
atascándosenos en la garganta.
Robándonos la magia.
Quedándonos ahora, sólo, los silencios
y el eterno castigo de la ignorancia.
El asqueroso hedor de la distancia.
The bitter end
lunes, 5 de septiembre de 2016
VOLAR
Deshazte de mi en el último segundo. Aprovéchame hasta el último
instante.
Una vez que cruce esa puerta
no volveré atrás.
Una vez cruce esa línea seré imparable.
De vez en cuando surge una chispa
que te ilumina el camino.
Este es mi ahora.
Este es mi momento.
Me ilumina el camino todo el firmamento. Estan gritando mi nombre.
¿ No los escuchas?...
me estan pidiendo que siga.
Que no me pare.
No hay más límites que mi mente.
Puedes quedarte ahí sentado,
esperando que regrese.
Puedes intentarlo.
Pero mi cuerpo entero me pide, a gritos, que extienda mis alas.
El universo entero me reclama.
Y tu... Pobre y triste ingenuo...
¿Qué vas a ofrecerme a cambio?
¿Qué puedes darme tú que,
ya, yo no posea?
No tengas miedo.
Seguro alguien vendrá.
Pero yo no estaría esperando mucho tiempo.
Es bien sabido que algunas mujeres
conocedoras del vino,
conocedoras de la magia,
inventan artificios y toda clase de sortilegios para enbaucarte.
Nunca fui bruja retorcida.
Si, acaso, pícara y juguetona.
Pero me cansé de jugar con gatitos.
Entre sabanas preferí, desde siempre,
jugar con leones.
domingo, 4 de septiembre de 2016
LA OVEJA PERDIDA
Y se puso a gritar, en mitad de aquel sendero.
Con la boca desencajada y las manos hundidas en el lodo.
Llameantes ojos vigilando el camino.
Viendo a las otras alejarse sin poner remedio.
Con su corazón partido en dos.
En uno la devoción, en otro el amor.
En uno la admiración, en el otro el honor.
Arrastrándose en sentido contrario.
Haciendo caso omiso a su instinto.
Buscando siempre el terreno más escarpado.
La incertidumbre como modo de vida.
La adrenalina fluyendo bombeando atraves de su anhelante corazón.
El sudor de la aventura en las manos y aquel brillo atrevido en la mirada.
Sin vuelta atrás... sola. Sin redención.
Y corrió lo más deprisa que pudo, para alejarse de las dudas.
Del reconfortante aroma del hogar, de la tranquilidad.
Corrió a vivir sin redes de seguridad.
Hasta poner mar de por medio.
Si el humo me desvance apareceré entre la niebla se dijo.
Siempre resurgir, nunca rendirse.
Dame la mano madre, no quiero perderme.
Dame la señal... Ya salto.
Allá voy...
LA oveja descarriada...
Con la boca desencajada y las manos hundidas en el lodo.
Llameantes ojos vigilando el camino.
Viendo a las otras alejarse sin poner remedio.
Con su corazón partido en dos.
En uno la devoción, en otro el amor.
En uno la admiración, en el otro el honor.
Arrastrándose en sentido contrario.
Haciendo caso omiso a su instinto.
Buscando siempre el terreno más escarpado.
La incertidumbre como modo de vida.
La adrenalina fluyendo bombeando atraves de su anhelante corazón.
El sudor de la aventura en las manos y aquel brillo atrevido en la mirada.
Sin vuelta atrás... sola. Sin redención.
Y corrió lo más deprisa que pudo, para alejarse de las dudas.
Del reconfortante aroma del hogar, de la tranquilidad.
Corrió a vivir sin redes de seguridad.
Hasta poner mar de por medio.
Si el humo me desvance apareceré entre la niebla se dijo.
Siempre resurgir, nunca rendirse.
Dame la mano madre, no quiero perderme.
Dame la señal... Ya salto.
Allá voy...
LA oveja descarriada...
miércoles, 31 de agosto de 2016
DERROTA
Apareces, sin previo aviso. A tirar por tierra mis planes.
A llenar mi cabeza de fantasmas, de dudas, de temores.
Campas, a tus anchas , por mi memoria para enturbiar mis recuerdos mas sagrados.
Para mancharlos con un tinte de regusto amargo.
Me arrastras a ese rincón del castigo.
Condenándome a pensar, a analizar.
Cada frase, cada detalle, cada escena.
Como un actor de tercera en un teatro sin público.
Y cuando consigues acabar con mi cordura...me dejas vacía, los huesos secos y frágiles.
Desnuda ante la gente. Sin apenas un trapo con que cubrirme.
Asi es tu paso por mi vida...odiosa e inoportuna derrota...
lunes, 15 de agosto de 2016
SURCOS
Siempre te lo dije,
Cuánto odio esos espacios vacios.
Los surcos que dejan los culos de los vasos en la barra de los bares.
El asqueroso hedor del tabaco de los ceniceros.
La podredumbre que desprenden, aún en mi boca todos esos besos prestados, de sobra, de limosna que me regalabas.
Como quien contenta a un crio.
Siento vergüenza de mi misma por haberlos aceptado.
Está, siempre, en mi cabeza sermoneándome esa voz interior:
¿En qué coño estabas pensando?
Y no hay respuesta, ni excusa.
Fué imperdonable mi comportamiento.
Inaceptables mis argumentos.
A veces me sorprendo de mi debilidad.
Y me maldigo por echarte, aún, de menos.
Cuánto odio esos espacios vacios.
Los surcos que dejan los culos de los vasos en la barra de los bares.
El asqueroso hedor del tabaco de los ceniceros.
La podredumbre que desprenden, aún en mi boca todos esos besos prestados, de sobra, de limosna que me regalabas.
Como quien contenta a un crio.
Siento vergüenza de mi misma por haberlos aceptado.
Está, siempre, en mi cabeza sermoneándome esa voz interior:
¿En qué coño estabas pensando?
Y no hay respuesta, ni excusa.
Fué imperdonable mi comportamiento.
Inaceptables mis argumentos.
A veces me sorprendo de mi debilidad.
Y me maldigo por echarte, aún, de menos.
domingo, 14 de agosto de 2016
MO CHUISLE (Mi sangre)
Sabes que es duro soportarlo.
Solo importa tu abrazo.
Ese que, agazapado, espera en lo mas profundo de mi corazón.
Escondido, suplicando que lo encuentres.
Que no lo dejes marchar.
Antes de que amanezca,
antes de que me pierda
entre todas esas sombras que pululan a la luz del dia.
Sintiendo que no soy yo,
que no pertenezco a este lugar.
Y a ningún otro lugar donde no estes tú.
Aunque, de sobras, se que no es recíproco.
Nunca lo será.
Y mi corazón lo sabe.
Aún así no le importa.
Él lo entiende, lo comprende...
Lo acepta...
(Virginia Martín)
Solo importa tu abrazo.
Ese que, agazapado, espera en lo mas profundo de mi corazón.
Escondido, suplicando que lo encuentres.
Que no lo dejes marchar.
Antes de que amanezca,
antes de que me pierda
entre todas esas sombras que pululan a la luz del dia.
Sintiendo que no soy yo,
que no pertenezco a este lugar.
Y a ningún otro lugar donde no estes tú.
Aunque, de sobras, se que no es recíproco.
Nunca lo será.
Y mi corazón lo sabe.
Aún así no le importa.
Él lo entiende, lo comprende...
Lo acepta...
(Virginia Martín)
sábado, 6 de agosto de 2016
HUELLAS
Me faltó ese último beso de despedida.
Con toda esa generosidad que nos enseñastes.
Me quedaste a deber esa ocasión fortuita.
Ese abrazo inagotable en el tiempo.
Permanecerá en mi memoria hasta que se desgaste.
Hasta que no me queden fuerzas y
mis viejas manos te busquen a tientas en la oscuridad.
Las heredé, lo sé, su rechonchez y torpeza.
La espontaneidad de tus palabras.
Las curvas generosas de tus pechos y caderas.
Y el amor desbordado, atolondrado y torpe,
pero no por ello menospreciado.
Mis pies se deslizan por los surcos
que dejaste tras de ti. Tras los que amastes.
Heredé tu cabezonería y cada vez que mis ojos me encuentran en el espejo
me guiñas, picarona, el ojo desde el otro lado.
Yo que renegaba de tus consejos, ahora los anhelo.
Eso te pasa por orgullosa, te oigo repetir,
como si estuvieras aqui mismo...
ahora, a mi lado.
No importa. Tu siempre me buscas y me encuentras.
Cada noche, ella y yo. Las hijas que paristes,
que acunastes, que guiastes. Ella y yo.
Siempre juntitas mami, no te fallaré.
Hasta dentro de un ratito, espérame, déjame verlo hecho un hombre.
Huellas...
miércoles, 3 de agosto de 2016
FUGAZ
Lejos, en ese punto del infinito,
todo se ve mas distante, distinto.
Lejos, en ese punto del horizonte, nada te toca, nada te duele.
Lejos, al otro lado del mar,
todo es perfecto como está.
Así que mejor no lo estropeemos con convencionalismos.
Eso sobra entre nosotros.
Se, por experiencia, que la realidad acaba por estropearlo todo.
Odio esas bofetadas de verdad.
(Virginia Martín)
todo se ve mas distante, distinto.
Lejos, en ese punto del horizonte, nada te toca, nada te duele.
Lejos, al otro lado del mar,
todo es perfecto como está.
Así que mejor no lo estropeemos con convencionalismos.
Eso sobra entre nosotros.
Se, por experiencia, que la realidad acaba por estropearlo todo.
Odio esas bofetadas de verdad.
(Virginia Martín)
martes, 26 de julio de 2016
La veleta
Decían que sería trágico, mi desenlace,
Que dolería infinitamente.
Crucé los dedos y me agarré a aquella veleta.
Sin rumbo ni timón.
Perdida entre ráfagas huracanadas.
Entre misterios absurdos que mi mente dibujaba.
Le enseñé a hacer maniobras de prestigitador.
A trucar los dados. A apostar perdiendo.
A perder a la ruleta.
Engañé tantas y tantas veces a mi corazón, que finalmente me creyó.
Todo lo que hiciera falta para ocultarle tu ausencia.
Y ahora yo me pregunto:
¿ Qué voy a hacer sin ti... mamá?
Que dolería infinitamente.
Crucé los dedos y me agarré a aquella veleta.
Sin rumbo ni timón.
Perdida entre ráfagas huracanadas.
Entre misterios absurdos que mi mente dibujaba.
Le enseñé a hacer maniobras de prestigitador.
A trucar los dados. A apostar perdiendo.
A perder a la ruleta.
Engañé tantas y tantas veces a mi corazón, que finalmente me creyó.
Todo lo que hiciera falta para ocultarle tu ausencia.
Y ahora yo me pregunto:
¿ Qué voy a hacer sin ti... mamá?
martes, 24 de mayo de 2016
Aurora
Te desnudastes al ver salir el sol, tras aquella colina escarpada que habia en la playa. No habia un alma y te desnudastes para mi. Tengo grabado ese momento, para siempre en mi mente, a fuego. El mismo que abrasó nuestra piel al contacto de tu cuerpo con el mio. Ese instante quedó en la estela del tiempo y del universo. Y se repetirá, en bucle, por el resto de nuestros dias. Y morirá conmigo o, tal vez, se quede en esa playa para siempre. Y ¿sabes?, empecé a echarte de menos desde ese instante en que nos separamos, aquella misma tarde. Ese día, en que fuistes solo mio, de nadie más. Y lo supe. Supe que no te vería más.
viernes, 29 de abril de 2016
EL BOTÓN DE LOS SUEÑOS
Un pequeño botoncito.
Ese que encendía tu risa, que prendía de alegría tu alma.
Ese era el botoncito que quería encontrar.
Y por más que busqué, por mas que di mil vueltas no lo hayé.
Te lo reservas en un rincón secreto que los demás no llegamos a alcanzar.
Más allá de las estrellas, en un plano infinito ajeno al resto de los mortales.
Y te hacías llamar mi hermano, pero no me abrías las puertas a tu corazón.
Y me dejastes desolado, aqui abajo.
En la penumbra de esta soledad absoluta.
Perplejo ante tanta oscuridad.
Enjuagando mis lágrimas.
Echándote de menos, a cada segundo, a cada instante.
Pereciendo en cada suspiro, en cada exhalación.
Apagándome lentamente, en agónicos silencios.
Echando de menos tu risa, echando de menos tu alma...
jueves, 28 de abril de 2016
LA TEJEDORA DE SUEÑOS
Trato de sujetar este hilo que me conecta a mi pasado. A vidas ascentrales que me antecedieron.
Oigo el repiqueteo de sus susurros, de sus palabras, de sus consejos. Pero son un caos en mi cabeza.
Trato de decidir que hacer, la ruta a seguir, en medio de este caos de cruce de caminos en el que se ha convertido mi vida.
Cuando era joven e inexperta, la vida era fácil. Podía equivocarme, porque el camino desandado era rápido y cercano de retomar. Pero ahora hay curvas sinuosas, escarpadas colinas y profundos barrancos donde caer de regreso al punto de partido. No se puede volver atrás. Sólo puedo remendar, parchear un corazon maltrecho y una cabeza rebosante de ideas, de proyectos.
Tengo que tratar de elevarme y mirarlo todo desde las alturas. Cerca del aire limpio y puro, cerca de las estrellas. Y esperar que sus destellos me guien, me orienten el resto del camino. Tal vez treinta o cuarenta años más. No lo se.
Ya no hay nudos en el estómago, sólo una quieta y aceptada incertidumbre.
Miro a mi alrededor y me conmueve saber, sentir, la compañia de unos pocos. No todo está perdido.
Aún no me he quedado sóla. Pero sigo buscándote, ¿sabes?.
No se como es tu rostro, desconozco el tono de tu voz o el color de tus ojos o tus cabellos. Pero te siento cercano, proximo. Pero me impaciento, me desespero. ¿Por qué tardas tanto?, ¿ a qué esperas para aparecer?. Siento que no disponemos de tanto tiempo como pensamos. Y quisiera disfrutarte mucho tiempo. El que me quede, el que nos quede.
Tengo tantas cosas que decirte, que contarte, que escucharte... Solo conozco tu olor. Porque en el instante en que lo perciba sabré que eres tú. Sin duda. He nacido para contaminarme con él, para mezclarme con tu piel.
Dejaré la puerta abierta. Todas las luces apagadas. Te esperaré en penumbras porque no me importa tu aspecto. Sólo el calor de tus palabras, el calor de tu piel. Lo demás esta sobradamente, sobrevalorado.
No tardes. Hace frio y el fuego del hogar no permanecerá lo suficientemente encendido para calentar mi piel desnuda. Mientras tanto, te espero en mis sueños.
Buenas noches.
Oigo el repiqueteo de sus susurros, de sus palabras, de sus consejos. Pero son un caos en mi cabeza.
Trato de decidir que hacer, la ruta a seguir, en medio de este caos de cruce de caminos en el que se ha convertido mi vida.
Cuando era joven e inexperta, la vida era fácil. Podía equivocarme, porque el camino desandado era rápido y cercano de retomar. Pero ahora hay curvas sinuosas, escarpadas colinas y profundos barrancos donde caer de regreso al punto de partido. No se puede volver atrás. Sólo puedo remendar, parchear un corazon maltrecho y una cabeza rebosante de ideas, de proyectos.
Tengo que tratar de elevarme y mirarlo todo desde las alturas. Cerca del aire limpio y puro, cerca de las estrellas. Y esperar que sus destellos me guien, me orienten el resto del camino. Tal vez treinta o cuarenta años más. No lo se.
Ya no hay nudos en el estómago, sólo una quieta y aceptada incertidumbre.
Miro a mi alrededor y me conmueve saber, sentir, la compañia de unos pocos. No todo está perdido.
Aún no me he quedado sóla. Pero sigo buscándote, ¿sabes?.
No se como es tu rostro, desconozco el tono de tu voz o el color de tus ojos o tus cabellos. Pero te siento cercano, proximo. Pero me impaciento, me desespero. ¿Por qué tardas tanto?, ¿ a qué esperas para aparecer?. Siento que no disponemos de tanto tiempo como pensamos. Y quisiera disfrutarte mucho tiempo. El que me quede, el que nos quede.
Tengo tantas cosas que decirte, que contarte, que escucharte... Solo conozco tu olor. Porque en el instante en que lo perciba sabré que eres tú. Sin duda. He nacido para contaminarme con él, para mezclarme con tu piel.
Dejaré la puerta abierta. Todas las luces apagadas. Te esperaré en penumbras porque no me importa tu aspecto. Sólo el calor de tus palabras, el calor de tu piel. Lo demás esta sobradamente, sobrevalorado.
No tardes. Hace frio y el fuego del hogar no permanecerá lo suficientemente encendido para calentar mi piel desnuda. Mientras tanto, te espero en mis sueños.
Buenas noches.
sábado, 20 de febrero de 2016
PRÓLOGO
"Fue entonces cuando las luces, cegadoras, de la sala se encendieron.
Sin darnos, apenas tiempo, para leer los créditos de la película.
A trompicones, buscando la salida a aquella absurda situación.
Con el regusto agridulce de las palomitas en la boca y las lágrimas titilando en los ojos.
Sin mirarnos, culpables, fingiendo que no nos importa.
Segundas partes nunca fueron buenas. Mejor cerrar esta saga.
Mantener la cabeza bien alta.
Al final siempre se me han dado mejor los monólogos y a ti nunca se te dió bien compartir planos.
Fin."
( Virginia Martín )
lunes, 15 de febrero de 2016
CRUDO DOLOR
A veces se desgasta el corazón de tanto usarlo.
Y las palabras se atraviesan en la garganta, como puñales,
todo es mas intenso e inesperado.
La respiración se entrecorta, parecido al efecto del flechazo.
Pero ahí no hay dudas, no hay medias tintas o alucinaciones.
Ahí las palabras sobran.
No hay interpretaciones o estados de ánimo que medien los sentimientos.
Ya lo decía el Marqués de Sade y es una verdad inexpugnable y universal:
" No hay ninguna clase de sensación que sea más viva que el dolor ".
Yo añadiria más: no hay forma de engañarlo o camuflarlo.
Es así de franco.
(Virginia Martín)
Y las palabras se atraviesan en la garganta, como puñales,
todo es mas intenso e inesperado.
La respiración se entrecorta, parecido al efecto del flechazo.
Pero ahí no hay dudas, no hay medias tintas o alucinaciones.
Ahí las palabras sobran.
No hay interpretaciones o estados de ánimo que medien los sentimientos.
Ya lo decía el Marqués de Sade y es una verdad inexpugnable y universal:
" No hay ninguna clase de sensación que sea más viva que el dolor ".
Yo añadiria más: no hay forma de engañarlo o camuflarlo.
Es así de franco.
(Virginia Martín)
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